Junto a una dieta equilibrada y a unos buenos hábitos de vida, no cabe duda que el ejercicio físico contribuye en beneficio de nuestra salud, también visual. Debido a los hábitos sedentarios y al peso creciente de la visión cercana frente a todo tipo de pantallas, la práctica deportiva nos brinda la oportunidad de romper esta dinámica, que provoca o empeora procesos como sequedad o estrés visual y por ello, la VISIÓN DEPORTIVA se ocupa de conseguir el máximo rendimiento del sistema visual mediante terapias visuales que mejoran las capacidades del deportista.

Por ello, la protección ocular es un elemento clave para nuestra salud visual: la protección frente a impactos, evitar sustancias químicas o los temidos Rayos UV terminan por dañar de forma irreversible las CAPACIDADES VISUALES que requiere nuestra práctica deportiva y que pueden mejorarse con sencillos ejercicios de terapia visual como por ejemplo:

  • Agudeza visual estática

Permite ver con nitidez objetos estáticos a todas las distancias. Es la más importante para deportes de precisión, como el tiro o el golf.

  • Agudeza visual dinámica

Permite discriminar detalles cuando existe un movimiento relativo. Importante en deportes de motor y en los de pelota, como el tenis, fútbol, baloncesto, etc.

  • Visión periférica

Es la capacidad de detectar y responder a estímulos visuales situados alrededor del punto central de visión. Es importante en deportes de equipo y estrategia, especialmente en los que se juegan con pelota, como el baloncesto, el futbol o el tenis.

  • Movilidad ocular

Permite la movilidad del ojo para explorar el espacio en todas las direcciones. Es importante entrenar el movimiento de los ojos para todas las disciplinas deportivas. 

  • Visión binocular y estereopsis

La visión binocular y estereopsis permite una visión en relieve y de profundidad. Tiene un peso importante en deportes el tenis o el béisbol, motociclismo, automovilismo y esquí. 

ACCIDENTES VISUALES 

En todas las disciplinas deportivas, pueden producirse accidentes que dañen el globo ocular provocando patologías que, en algunos casos son irreversibles. La mejor medida preventiva es utilizar protección ocular con gafas deportivas especiales, que actualmente cuentan con materiales de última tecnología, ligeros y ultrarresistentes.

Los mayores RIESGOS son:

  • Contusiones o pelotazos

Son habituales deportes como el golf, el pádel y el squash y, por supuesto en el boxeo y artes marciales.

  • Radiación solar

La exposición prolongada a las radiaciones ultravioletas en la práctica del deporte. Algunas disciplinas como el esquí, el alpinismo o la vela, el running, el ciclismo pueden producir lesiones de distinta índole, desde procesos leves a patologías graves que alcancen, incluso, la retina. Además, resulta vital no olvidar que la RADIACIÓN UV existe aunque no brille el sol y por ello es imprescindible proteger los ojos con gafas de calidad que cuenten siempre con filtro solar y protección lateral. 

  • Introducción de cuerpos extraños

La introducción de arenilla y cuerpos extraños en el ojo, habitual en ciclismo, vela, atletismo, ciclismo y deportes extremos y que se practican al aire libre, pueden provocar problemas que son evitables con el uso de gafas protectoras de la que antes mencionábamos.

  • Contacto con agentes químicos

El cloro de las piscinas (natación, waterpolo, natación sincronizada, saltos de trampolín…) puede provocar daños a nivel ocular. Pueden evitarse utilizando siempre gafas especiales, que pueden incorporar graduación, y evitando el uso de lentes de contacto en disciplinas acuáticas.

  • El efecto de las condiciones climáticas

Las altas temperaturas y el viento pueden provocar sequedad ocular. Además, esta también puede aparecer o empeorar por la continua exposición a los aires acondicionados o a las calefacciones. Para las prácticas al aire libre, es aconsejable utilizar gafas protectoras, mientras que en las que se realizan en pabellones cerrados, el uso de lágrimas artificiales es una buena medida para mantener una adecuada hidratación y lubricación de la superficie del ojo.

Para prevenir los accidentes, el mercado, existen gafas deportivas con LENTES FOTOCROMÁTICAS, es decir, se oscurecen en función de la radiación UV a la que estén expuestas. Pueden ser 100% trasparentes y tornarse oscuras cuando aumente la radiación UV. Su alta tecnología les permite realizar la función de gafas de protección contra el impacto de cuerpos extraños en los ojos y de gafas solares al mismo tiempo.

Defectos refractivos

 Un defecto de refracción no diagnosticado o corregido correctamente, puede ser la causa de accidentes en el ámbito deportivo. 

Un tipo de lesión o dificultad ocular o visual puede hacer más indicada una modalidad deportiva u otra, así como requerir medidas preventivas y de protección extraordinarias. 

Por ello, realizar revisiones óptico-optométricas periódicas minimiza riesgos y puede aumentar nuestro rendimiento deportivo.