Audición y deporte

Numerosos estudios científicos demuestran que la práctica de ejercicio físico unido a una buena alimentación mejora la capacidad respiratoria y circulatoria, actúa como terapia anti estrés y, además, ayuda a prevenir la pérdida de capacidad de oír. De hecho – y curiosamente – los problemas circulatorios se manifiestan primero en el oído.

Por otro lado, un exceso de grasas puede ocasionar problemas otológicos, los temidos ACÚFENOS, ruidos o zumbidos en el oído y una disminución en la capacidad de distinguir sonidos,

RUIDO Y PROTECCIÓN AUDITIVA 

 Es frecuente hacer deporte escuchando música con auriculares. Sin embargo en caso de un excesivo volumen superior a 85 decibelios durante largos períodos de tiempo, provocan una pérdida irreversible de audición. Evitarlo es fácil siguiendo una serie de RECOMENDACIONES:

  •  Limitar el volumen de la música a 60 decibelios (dB)
  • No sobrepasar los 60 minutos diarios de escucha.
  • Utilizar dispositivos que limitan de forma automática el volumen del sonido escuchado.

En todo caso, si comienza a escuchar ruidos internos en su oído como zumbidos o pitidos, solicite una revisión para evitar daños mayores. No olvide que en los últimos años se ha incrementado las visitas de adolescentes con pérdida auditiva causadas por el ruido y la escucha de música alta durante periodos largos de tiempo.

OÍDO DE NADADOR

La otitis externa comúnmente conocida como “OÍDO DE NADADOR” es una infección del canal auditivo externo. Puede ser muy dolorosa y puede afectar tanto a niños como a adultos. Las CAUSAS más frecuentes son:

  • Humedad atrapada en el canal auditivo
  • Una lesión en el canal auditivo

La mejor manera de evitar una infección de este tipo es mantener el conducto auditivo seco y ello se puede conseguir de una forma fácil siguiendo las siguientes RECOMENDACIONES:

  • Utilizar gorro de baño preferiblemente de silicona o látex para evitar, todavía más, que llegue a entrar agua.
  • Inclinar la cabeza hacia una lado y hacia el otro al salir para drenar el agua que pueda quedar dentro.
  • Secar bien los oídos con una toalla después de nadar o bañarse.
  • Utilizar tapones a medida para evitar que entre agua en el conducto auditivo. Los tapones a medidase realizan de silicona a partir de un molde de su propio oído y ofrecen la mejor protección contra el agua al adaptarse totalmente a la forma del canal auditivo. No todos los tapones del mercado tiene calidad suficiente ni están indicados para el uso en el agua.

En todo caso, si comienza a sentir dolor de oído, debe solicitar atención médica lo antes posible.

Estamos a su disposición para ayudarle. No dude en consultarnos si lo necesita.

La hidratación, pieza clave en cualquier carrera

Ya va quedando poco para la I Maratón de Burgos, menos de un mes para vernos en la línea de salida.
Seguro que has entrenado duro a lo largo de los meses de verano, y has sudado la camiseta más que nunca, pero ¿crees haberte hidratado correctamente?

Aquello que nos contaron de “tienes que beberte 2 litros de agua u ocho vasos al día” no es una verdad absoluta. Y si no, pregúntate si sudas lo mismo un día de verano entrenando duro en la calle, que un día de invierno descansando tranquilamente en el sofá. Es lógico que no, y por esto, no podemos generalizar para todas las personas de este modo, al igual que no lo hacemos tampoco con la alimentación. Cada uno de nosotros es único.

Soy Andrea Arnáiz y soy dietista-nutricionista deportiva. Estoy al frente de ¿Cómo como?. Voy a darte un pequeño truco para que valores tu propia hidratación y repongas líquidos en función de ésta. Lo que te voy a enseñar es a calcular tu tasa de sudoración, para lo que simplemente debes salir un día a entrenar y anotar los siguientes datos:

-Tiempo exacto de entrenamiento.
-Cantidad de comida/bebida ingerida.
-Peso, preferiblemente sin ropa, al inicio del entrenamiento y al terminar. El motivo de hacerlo sin ropa es evitar que nos despiste el peso del sudor en la camiseta.

Cuando tengas estos datos, simplemente haz la siguiente operación:

Tasa de sudoración = (peso inicial (kg) – peso final (kg) + peso total del liquido y comida ingeridos (L y kg) / tiempo de entrenamiento (H).

El resultado serán tus litros de sudor por hora, y para hidratarte adecuadamente lo ideal es que repartas el líquido que vayas a ingerir en varias tomas, cada veinte minutos. No olvides aportar sales añadiendo una pastilla que contenga, entre otros sodio, potasio y magnesio, si tu entrenamiento dura menos de una hora. Su función es evitar hiponatremias y calambres musculares. Recuerda además aportar carbohidratos si tu entrenamiento se va a alargar más, es decir, usar bebida isotónica que reponga a tu cuerpo de líquido, sales y combustible para poder seguir corriendo y que nada te pare.

Conviene que sepas que hay algunos factores que también influyen en la sudoración, y que debes de tenerlos en cuenta a la hora de prever si sudarás más o menos, para abastecerte de líquido, y son algunos tales como la temperatura ambiental, la humedad o la intensidad a la que entrenes.

Con esto ya puedes conocerte un poquito mejor a ti mism@ y analizar si debes hacer cambios en tu manera de hidratarte mientras entrenas o no. ¡Y que todo cambio sea siempre a mejor!